Estaban en el punto de mira de la Inquisición, con una amenazadora orden de expulsión que les obligababa a despedirse de sus casas, sus vecinos y sus vidas. Pero confiaban en que no fuese para siempre. Así que los últimos musulmanes españoles escondieron sus manuscritos en huecos abiertos entre los muros de sus viviendas, les añadieron piedras de sal y sacos de espliego para protegerlos de la humedad y los envolvieron en paños de lino
El 18 de mayo de 1908 el diario "La Prensa" publicó la noticia de un desperfecto de la caja de resistencia de un tranvía que produjo un incendio en el vehículo, causando la alarma del público en la Calle Trapitos. El carro no fue consumido por las llamas gracias a la oportuna intervención de un bombero de la Compañía Nacional de Bomberos Cosmopolita (fundada en 1877), cuyo cuartel estaba a pocos metros del incidente, en la Plaza de la Inquisición.
Todos los que pasaron por las manos del Santo Oficio de la Inquisición seguro que en algún momento se acordaron de los familiares de los Inquisidores, pero aquí no hablamos de sus padres, hermanos, tíos… sino de otro tipo de “familiares”.
Tomás de Torquemada (1420 – 1498) es uno de los personajes más controvertidos de la Historia de España. Rodeado de un manto de leyendas, es considerado una personalidad nefasta durante la Inquisición en España al ser nombrado por los Reyes Católicos “Inquisidor General“.
Ayer hemos hablado sobre los orígenes de la Inquisición, pero para no cometer errores al hablar de este tema son necesarias algunas puntualizaciones como también comentarios propios pero que, si no los aclaramos, serían datos erróneos.
Marcela sabía de hierbas medicinales. También le gustaba estudiar las formas que dibujan las estrellas en el firmamento. Un día fue encerrada en una mazmorra de la Inquisición. No sabía por qué. ¿La denunció alguna vecina envidiosa? ¿O fue un hombre despechado por su rechazo? Lo cierto es que la acusaron de bruja, de hereje, de astróloga. Y la mataron. La historia de Marcela era seguida por una docena de espectadores en el Museo del Castillo de San Jorge, en el barrio sevillano de Triana. La proyección podía contemplarse en español o inglés.
La Inquisición (Tribunal del Santo Oficio) se creó para perseguir y castigar la herejía, pero en la práctica fue utilizada como un arma de represión religiosa y social. Sus sentencias se ejecutaban como autos de fe y eran llevados a la práctica en olor de multitudes para dar ejemplo y como medida persuasoria.
Cualquier mexicano en la actualidad, podrá encontrar, sin muchos problemas, una copia de la película inglesa Las relaciones peligrosas (Dangerous Liaisons, 1988), dirigida por el inglés Stephen Frears y las actuaciones estelares de John Malkovich, Glenn Close y de Michelle Pfeiffer.
En Abril de 1566 las relaciones entre los habitantes de los Países Bajos y el Imperio Español, al que pertenecían, no estaban en su mejor momento. Con la religión como principal motivo, las dos facciones iban tomando posiciones cada vez más enfrentadas. La nobleza flamenca decidió solicitarle formalmente al rey español, obsesionado por implantar y proteger el catolicismo, la abolición de la Inquisición y de algunos edictos contra el calvinismo que había dictado.
La Inquisición fue un tribunal eclesiástico medieval cuya finalidad era buscar y enjuiciar a los herejes. Muy dura en sus procedimientos, la Inquisición fue defendida en la Edad Media apelando a prácticas bíblicas, que ya San Agustín interpretaba como un respaldo a la utilización de la fuerza contra los herejes.
La leyenda dice que para llegar al más allá, los mayas debían sortear numerosos obstáculos, incluidos ríos de sangre y cámaras repletas de cuchillos, murciélagos y jaguares. Ahora, un arqueólogo que estudió testimonios de la época de la Inquisición cree que una serie de cuevas que exploró pueden ser el sitio donde los mayas trataron de reproducir ese tortuoso recorrido.
Lo que hoy voy a relatarles nace de una frase leída en una novela ambientada en el medievo. Todo encaja perfectamente pero no tengo datos para discernir si el hecho es histórico y era común en aquellos tiempos, o sencillamente es una coincidencia, eso sí histórica, pero coincidencia al fin y al cabo. En cualquier caso, allá va
Época difícil aquélla en que sólo rebelarse contra las creencias eclesiásticas podía suponer acabar en la hoguera. Tiempos difíciles para las mujeres, quienes practicamente estaban al servicio de los hombres y llegaban a ser consideradas en algunos casos como enviadas del demonio. Así las consideraba el fatídico "Martillo de los Brujos", el libro que probablemente haya causado más tragedias en la historia de la Literatura.
Los reos encerrados en la cárcel de la Inquisición española en Palermo, en la isla italiana de Sicilia, plasmaron en sus muros su desesperación y sufrimiento con dibujos, oraciones y poesías, que desde mañana podrán ser por primera vez contemplados por el público.
A lo largo de más de tres siglos la Inquisición se dedicó a infundir el miedo allá donde estaba, así que lo que se intentaba con la condena y la muerte era sembrar miedo y procurar el bien público y no salvar el alma del acusado. Se ha demostrado desde hace tiempo que la tortura no era un procedimiento habitual y que se usó mucho menos de lo que se piensa.
Sin duda es uno de los personajes más representativos de la historia española de La Inquisición y dejando de un lado los mitos, según algunos historiadores pudo ser uno de los hombres que ejerció con más fuerza el aparato inquisitorial contra los herejes.
La historiadora española Beatriz Comella señala que “Las víctimas del Santo Oficio no fueron tantas como han señalado algunos, ni se corresponde aritméticamente con los cálculos más fiables y desapasionados.
Desde 1558/60 se produce lo que Parker refleja de forma muy plástica: «Felipe dejó de ser un aprendiz y escapa a la tutela de su padre» o, en palabras de Martinez Ruiz, «abandona el modelo paterno por inviable y adopta su propio estilo como gobernante»(1).
Se inicia, pues, en el reinado de los Reyes Católicos un proceso de crecimiento y de autonomía del Santo Oficio respecto a Roma y al poder civil; proceso interrumpido en cierta manera por Carlos V (supresión del fuero de los familiares del Santo Oficio, 1545/53) y vuelto a retomar en el reinado de Felipe II, prolongándose hasta bien entrado el siglo XVIII.
historiador