En agosto de 1939, escasas semanas antes de que Hitler invadiera Polonia, la URSS y Japón libraron la mayor batalla de tanques jamás vista hasta entonces. En términos estratégicos esta batalla acabó siendo trascendental, porque, tras una aplastante victoria soviética, Japón decidiría expandirse hacia el Pacífico, en ver un adversario más débil en Estados Unidos, y la Unión Soviética podría concentrar todas sus tropas contra la Alemania nazi.
historiador