Muy conocido es Alejandro Magno, aquel caudillo que combinó juventud, astucia, un toque de rebeldía y sabiduría para combatir, y a la vez respetar, al tradicional enemigo de su natal Macedonia y el resto de Grecia: el Imperio Persa. Al morir su padre Filipo II, Alejandro se lanzó a una conquista que lo haría inmortal. Poco le importo que todos lo subestimaran y lo tildaran de fanfarrón y soñador.
historiador